Principiantes-Infos Conocimientos básicos

7 trucos para regar las plantas de marihuana

16.03.2021

La marihuana es una planta muy peculiar que crece bajo unas condiciones muy singulares. A pesar de que no es especialmente delicada, su crecimiento depende en gran medida de los tiempos de riego, el porcentaje de humedad de la tierra y la temperatura del entorno. Estos requisitos pueden variar en función de la variedad del cannabis a la que pertenezca la semilla, pero por norma general todas ellas son sensibles a este tipo de condiciones.

¿Cómo regar la marihuana de la manera correcta?

Se ha escrito mucho sobre las características que debe tener el agua para que una semilla de marihuana florezca fuerte y esbelta, pero lo cierto es que cada vez hay más mitos en torno al crecimiento de estas especies que conviene aclarar. No es preciso hacer acopio de fertilizantes ni de gran cantidad de productos químicos cuando hay que regar las plantas de marihuanas, ya que no son determinantes a la hora de nutrir a la semilla. Por el contrario, sí es necesario establecer una temporalidad en los riegos para evitar que la planta sufra daños en su etapa de crecimiento.

La marihuana es una planta que no necesita de grandes cantidades de agua para crecer, y de hecho se lleva muy mal con la abundancia de la misma. Para que sepas cada cuánto regar una planta de marihuana, basta con acercar uno de tus dedos a la tierra de la maceta y comprobar su nivel de humedad. Conviene echar agua solo cuando la tierra haya comenzado a secarse, nunca antes, y en una proporción de un cuarto con respecto al tamaño de la maceta.

No obstante, sí conviene que eches un vistazo a la calidad del agua para asegurarte de que ningún aditivo químico echa por tierra el esfuerzo que conlleva su cultivo. Un agua con exceso de cloro provocará que la semilla nunca llegue a germinar de la manera correcta, inhibiendo su crecimiento. Por tanto, céntrate en comprobar su composición y a probarla tú mismo en caso de ser potable para identificar la presencia de algún agente patógeno para la planta, en vez de pensar exclusivamente en los períodos de riego y en cada cuánto regar una planta de marihuana.

Los trucos para que sepas cómo regar las plantas de marihuana

Dos de los tips para saber cómo regar la marihuana de la manera correcta ya los conoces: regar la planta solo cuando la tierra comience a secarse y evitar la presencia de componentes químicos que puedan afectar al pH del agua (en caso de querer disminuir sus niveles, usar ácido cítrico es la mejor solución; pero ten en cuenta las proporciones para no reducirlo en exceso).

Y ahí vamos con la tercera cuestión: supervisar los niveles de acidez del agua (pH) y la concentración de sales. Cuando hay que regar las plantas de marihuanas no solemos fijarnos en estos aspectos, sino más bien en la temperatura del ambiente, en los niveles de humedad… los problemas en el crecimiento de este tipo de plantas no suelen estar en las condiciones del ambiente, sino en los productos que utilizamos para que germine la semilla. El pH debe estar siempre entre 6.2 y 6.5, unos valores óptimos en cultivos con sustrato de tierra, y en 5.2-5.5 para una correcta absorción de los nutrientes.

Otro aspecto vital es el drenaje del agua. Como te hemos comentado, la marihuana es una planta que se lleva especialmente mal con el exceso de agua y humedad, por lo que es imprescindible que la maceta cuente con conductos de drenaje que eviten el encharcamiento de la tierra. Esto es especialmente importante cuando pretendamos regar la marihuana en vacaciones, ya que el esfuerzo de todo el año puede irse al traste por un descuido en el riego y dañar irremediablemente el cultivo.

Una cuestión fundamental: adecuar el espacio de la planta a la maceta. Si te has equivocado de tamaño, te darás cuenta cuando hay que regar las plantas de marihuanas de que el agua acaba por inundar la planta cuando empieza a florecer, lo que impedirá su correcto crecimiento e impedirá que el proceso de germinación concluya.

Por el contrario, una maceta demasiado pequeña provocará que las raíces no cuenten con el espacio suficiente como para crecer de una manera óptima, por lo que es posible que la maceta se rompa e incluso que llegue a asfixiarse.

En este sentido, es muy recomendable utilizar macetas blancas para evitar la excesiva absorción de calor o invertir en una Smart Pot, que permite a la raíz transpirar durante las horas de más calor del día.

Elegir bien el espacio de cultivo es primordial para que la planta se desarrolle adecuadamente, con unas condiciones de temperatura, humedad e iluminación óptimas. Cualquier tipo de carencia en este sentido tendrá una afectación directa sobre la planta, así que échales un vistazo de vez en cuanto a las condiciones del entorno. No todo se reduce a saber cómo regar la marihuana: la supervisión del entorno es casi tan importante como la cantidad de agua a utilizar.

Por último, establece un método de riego eficaz cuando sepas cómo regar las plantas de marihuana para no tener que estar constantemente supervisando las tareas de riego. Además del riego manual, imposible de hacer cuando pretendas por ejemplo regar la marihuana en vacaciones, dispones del método de riego por inundación, que es más rápido, pero reparte de manera menos homogénea el agua.

También podrás contar con sistemas de riego automático, que te permitirán prescindir de los horarios y despreocuparte de aspectos como cada cuánto debes regar una planta de marihuana, lo que es a la larga mucho más cómodo.

Conclusiones para mantener la planta de marihuana en estado óptimo

Como ves, que este tipo de plantas crezcan en condiciones no solo depende de saber cómo regar las plantas de marihuana, sino que dependen de otros factores que tienen una incidencia directa sobre el proceso de germinación de la semilla y el posterior crecimiento y desarrollo de la planta.

Aspectos como la acidez del agua, su concentración de sales, la capacidad de transpiración y absorción de la raíz, la eficacia de los métodos de riego o la regularización de los niveles de humedad del ambiente son clave para que la planta de marihuana se desarrolle en condiciones. Y mucho ojo cuando quieras crear un sistema automatizado para regar la marihuana en vacaciones: un caudal de agua desajustado, una periodicidad mal establecida o un descuido en cualquiera de los aspectos señalados puede afectar muy negativamente y de manera irreversible a la planta de marihuana.